Colección: La Dulcería

Las golosinas que comíamos cuando éramos niños eran más que dulces; eran momentos de pura felicidad. Chicles de colores, paletas, caramelos duros, gomitas, chocolatitos, turrones, y bolitas de tamarindo formaban parte de cada merienda o salida a la tienda del barrio. Disfrutábamos las galletitas rellenas, las piruletas pegajosas, los dulces ácidos que hacían cosquillas en la lengua, y los paquetitos sorpresa que traían una mezcla de sabores. Cada bocado era una pequeña aventura que compartíamos entre amigos o hermanos. Esas golosinas marcaron nuestra infancia con sabores inolvidables que hoy nos hacen sonreír con nostalgia.